Adelante Cataluña, coalición encabezada por Estaban Gómez Rovira, hace un manifiesto del porqué se presenta a las elecciones al Parlamento catalán.
En los últimos veinticinco años se ha asentado en Cataluña una nueva estructura política: el régimen nacionalista. En gran medida ha sido obra del nacionalismo conservador representado por Convergencia i Unió, pero su edificación no hubiera sido posible sin la colaboración de los dos grandes partidos nacionales, PP y PSOE. Durante estos veinticinco años se ha difundido la tesis, muy arraigada entre la ciudadanía, de que para Cataluña no existe más opción posible que la nacionalista. Hasta tal punto ha sido así que hoy la mayor parte de las propuestas nacionalistas son asumidas, sin grandes matizaciones, por socialistas y populares. Aún más, ambos grupos estiman que cualquier gobierno es inviable sin la coalición con el nacionalismo.
Durante más de veinticinco años el régimen nacionalista ha hecho gala de una clara incapacidad para hacer frente a los problemas reales de los ciudadanos. Durante más de veinticinco años, el régimen nacionalista, con el apoyo turnante de socialistas y populares, ha logrado enmascarar la situación real de Cataluña a través de las compensaciones presupuestarias y la explotación, hasta convertirlo en una verdad oficial, del denominado “victimismo”; procurando ocultar, mediante la polarización del debate social en torno a cuestiones artificialmente creadas, como la “normalización lingüística” o el Estatut, la realidad de una región que ha entrado en el siglo XXI con importantes deficiencias y graves problemas estructurales.
La gestión del régimen nacionalista no ha podido ser más negativa para Cataluña: ha caído el crecimiento económico; se ha producido un retraimiento de la inversión en los sectores productivos; se está haciendo evidente la fuga empresarial e intelectual; la sombra de la corrupción ha acompañado a los gobiernos de la Generalidad; la imagen de Cataluña se ha deteriorado año tras año, haciéndose dolorosamente evidente durante la gestión del Tripartito; el régimen nacionalista ha creado un enorme aparato burocrático incapacitado para la administración del dinero público; la Generalidad ha hecho de la mal llamada “cuestión lingüística” un elemento de división entre los catalanes; no ha sabido hacer frente a problemas como la inmigración o la inseguridad… Pero, sin desconocer las repercusiones directas que para el ciudadano tiene el fracaso, como gestor, del régimen nacionalista, lo más grave, lo más preocupante, es que este régimen, subsistente merced al clientelismo, tiene como objetivo, tanto en su versión conservadora como en su versión izquierdista, la ruptura de la cohesión, de la integridad y de la solidaridad nacional que son la base de la unidad de España, patria común de los españoles.
Las próximas elecciones autonómicas ofrecen al elector la posibilidad de abrir para Cataluña un proceso de cambio. Los hombres y mujeres que formamos parte de la plataforma Adelante Cataluña creemos firmemente que es posible invertir el proceso, que es posible cambiar nuestro destino. En esta coyuntura poner fin al totalitarismo nacionalista es un reto, pero no un imposible. En estas elecciones, los catalanes, no tenemos por qué conformarnos con las opciones nacionalistas o con las opciones centrista-conservadora o socialista que, a fin de cuentas, acaban siendo vasallas del nacionalismo. En estas elecciones, los catalanes, tenemos la oportunidad de abrir el espacio político, de dar representación a grupos que constituyan una auténtica alternativa y no una simple opción, superando la tentación abstencionista o la invitación a sufrir con paciencia la peor, en democracia, de las esclavitudes, la práctica del voto útil o del denominado “mal menor”.



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